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Los peligros de la deshidratación en deportes de larga duración

Introducción

El deporte es una actividad física que requiere de un gran esfuerzo del cuerpo y por lo tanto se hace necesario estar correctamente hidratado. No hacerlo puede tener graves consecuencias para nuestra salud, por lo que es importante conocer los riesgos de la deshidratación en deportes de larga duración.

¿Qué es la deshidratación?

La deshidratación es un estado en el que el cuerpo pierde más líquido del que ingiere. Esto puede suceder debido a diferentes razones, como no beber suficiente agua, sudar demasiado, tener náuseas y vómitos, tener diarrea, y otros. En deportes de larga duración es común que los atletas pierdan más líquidos de lo normal debido al sudor.

Los peligros de la deshidratación en deportes de larga duración

Cuando los atletas pierden más líquidos de lo normal, el cuerpo comienza a sufrir una serie de cambios que pueden ser peligrosos para la salud. A continuación detallamos algunos de los riesgos más comunes que pueden suceder en deportes de larga duración.

Fatiga y debilidad muscular

La deshidratación puede provocar fatiga y debilidad muscular, lo que puede afectar la capacidad de los atletas para realizar su actividad deportiva. Esto se debe a que la deshidratación disminuye el volumen de fluidos en la sangre y los músculos, lo que a su vez reduce el transporte de oxígeno y nutrientes a los músculos.

Calambres musculares

La deshidratación también puede provocar calambres musculares, los cuales son contracciones involuntarias e intensas de los músculos. Esto ocurre porque los músculos necesitan agua y electrolitos para funcionar correctamente y en situaciones de deshidratación estos se encuentran en niveles bajos.

Problemas digestivos

La deshidratación puede provocar problemas digestivos como náuseas, vómitos y diarrea. Esto se debe a que los fluidos son necesarios para mantener los movimientos de los intestinos y evitar la acumulación de líquidos en el sistema digestivo.

Golpe de calor

Si la deshidratación se extiende durante un periodo prolongado y en casos extremos, puede provocar un golpe de calor. El golpe de calor es una emergencia médica y puede ser mortal si no se trata adecuadamente. Se produce cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura interna y la temperatura corporal se eleva peligrosamente.

Cómo prevenir la deshidratación durante el ejercicio físico

La mejor forma de prevenir la deshidratación durante el ejercicio físico es consumir suficientes líquidos. Esto incluye agua y bebidas isotónicas que contienen electrolitos y carbohidratos. Estas bebidas ayudan a reemplazar los líquidos perdidos y a mejorar el rendimiento durante el ejercicio físico.

Cantidad de líquidos necesarios

La cantidad de líquidos necesarios depende de cada persona y de la intensidad, duración y las condiciones climáticas en las que se realiza el deporte. En general, se recomienda beber 2-3 tazas (500-750 ml) de agua por hora durante el ejercicio físico, pero puede variar en cada caso.

Observa tu orina

Una forma sencilla de evaluar si se está hidratando correctamente es observar el color de la orina. Si ésta es amarillo pálido, es una señal de que se están hidratando adecuadamente. Si es amarillo oscuro, significa que se necesita aumentar la cantidad de líquidos que se están consumiendo.

Comienza hidratado

Es importante comenzar cualquier actividad física bien hidratado. Se recomienda beber dos vasos de agua dos horas antes del ejercicio y uno más media hora antes. Esto ayudará a asegurar que el cuerpo tenga suficientes líquidos para funcionar correctamente.

Conclusión

La deshidratación en deportes de larga duración puede tener graves consecuencias para la salud. Fatiga muscular, debilidad, calambres, problemas digestivos y golpe de calor son algunos de los riesgos más comunes que pueden presentarse en situaciones de deshidratación. La mejor forma de prevenir estos riesgos es consumiendo suficientes líquidos, especialmente agua y bebidas isotónicas, antes, durante y después de la actividad física. Además es importante estar atentos a señales del cuerpo, como el color de la orina, para asegurarnos de que estamos manteniendo el nivel correcto de hidratación durante la actividad deportiva.